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Comedores sociales, ejemplo de colaboración entre la ciudadanía y el gobierno capitalino: Almudena Ocejo Rojo

Publicado el 26 Octubre 2019
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BOLETÍN 041

26 de octubre de 2019

• En el décimo aniversario de los comedores, la titular de SIBISO destacó que entre todos impulsamos el derecho a la alimentación

• Esto no se ve en otros países; aquí se da ejemplo a todo el mundo: Lina Pohl Alfaro, representante de la FAO en México

• La política social es el alma de la política pública, porque beneficia a todos, en especial a la población vulnerable: Martí Batres


En la explanada del Monumento a la Revolución, Almudena Ocejo Rojo, secretaria de Inclusión y Bienestar Social, encabezó la ceremonia conmemorativa del décimo aniversario de los comedores sociales, en compañía, entre otras personalidades, de Lina Pohl Alfaro, representante en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

En un ambiente festivo, con un público constituido, en su mayor parte, por los propios responsables de los comedores, Ocejo Rojo advirtió que en 2009 existían aproximadamente 250 comedores sociales, y que hoy, al cabo de una década, ascienden a 460 los comedores comunitarios y a 45 los públicos, a los que se suman nueve comedores móviles que prestan servicio gratuito a la población emergente, cerca de hospitales públicos.

La principal característica de los comedores sociales es que ofrecen alimentos a quien los necesita, además, son uno de los mejores ejemplos de colaboración entre la ciudadanía y el gobierno, afirmó la doctora Ocejo Rojo.

Nosotros, el Gobierno, desde la SIBISO, hacemos una parte de la tarea al proporcionar los insumos alimenticios, pero ustedes, los responsables de los comedores, preparan la comida y atienden a la gente. Y así, entre todos, prestamos un servicio social fundamental a la población. A nuestros vecinos, recalcó la secretaria de Inclusión y Bienestar Social.

La doctora Ocejo Rojo concluyó:

“Me siento muy orgullosa de colaborar en la prestación de este servicio a la Ciudad de México, a los vecinos de esta nuestra gran capital, porque no hay mejor espacio de convivencia que sentarse alrededor de una mesa a disfrutar de la comida e intercambiar nuestras experiencias, gustos, desdichas y nuestra felicidad”.

Por su parte Lina Pohl Alfaro, representante en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, aseguró, esto no se ve en cualquier parte del mundo, lo que aquí encontramos es un ejemplo para todo el mundo.

Aquí, en la ciudad y en el país, vemos a funcionarios que no se encierran en sus oficinas, que trabajan de sol a sol para erradicar la pobreza. Para construir un país sin hambre, porque sí se le puede erradicar, subrayó emocionada la funcionaria de la ONU, para enseguida manifestar:

“Este es un ejemplo de energía ciudadana para rescatar los valores de la gente. Como Organización de las Naciones Unidas, vamos a buscar a los productores de alimentos, ya nos relacionamos con ellos, para robustecer a los productores locales, porque la salud es primero. Y para lograr que cada vez más sean más baratos los alimentos”.

Porque el reto, enfatizó Lina Pohl Alfaro, es cómo hacemos para ayudar a este Gobierno, “que sí voltea a ver a la gente”.

La etnóloga María del Consuelo Sánchez Rodríguez, quien fuera diputada constituyente de la Ciudad de México, señaló que los comedores sociales permiten constatar la reserva moral del país, son un ejemplo sin par de construcción de comunidad.

Los comedores sociales, recalcó, mantuvieron el sentido de solidaridad al constituir la comunidad para el proyecto de cambio en el país y en la ciudad. Porque los lazos de solidaridad también garantizan el derecho a la salud en pueblos originarios, barrios y colonias, en donde, mientras se disfruta una comida, se discuten los problemas comunes, se anticipan soluciones y se refuerzan las identidades.

Enseguida, la doctora Almudena Ocejo y Bertha Noelia Mares Silva, directora de Comedores Sociales, entregaron reconocimientos a los responsables de algunos comedores comunitarios pioneros (105 en total), entre ellos, los denominados Leyes de Reforma, Progreso Nacional, El Paraíso, Insurgentes, Tlatoani y Aliméntarte.

También reconocieron la infatigable labor de quienes están al frente de varios comedores públicos, como Juanita Zavala Ortíz, Martha Patricia Carrillo, Delia Cristina Cruz y Ernesto Carvajal Ortíz, reconocimientos que en fecha próxima se harán extensivos a todos los responsables de comedores comunitarios y públicos.

Asimismo, se informó que en los planteles preparatorianos del Instituto de Educación Media Superior de la Secretaría de Educación de la Ciudad de México, veinte comedores comunitarios prestan servicio de desayuno y comida a los estudiantes.

“Un proyecto que integra el pasado y el futuro”.

“Se acabó el clientelismo, ahora todo es para todos”, señaló satisfecha Bertha Noelia Mares Silva, quien, en compañía de Verónica Cruz García, subdirectora de Comedores Comunitarios, remató:

“Juntos lograremos que las instituciones estén abiertas para todos”.

Enseguida, mientras muchachas y muchachos del Instituto de la Juventud de la Ciudad de México interpretaban una escena de la obra Vaselina, al ritmo de la canción “Cuéntame”, los asistentes al evento recorrieron los puestos de comida de los comedores sociales.

Ahí, a unos pasos del monumento, paladearon las delicias hechas por la señora Altagracia Cruz (croquetas de atún, arroz y frijoles), por el señor José Francisco Caballero (pollo con nopales en guajillo), del comedor que ofrece comida a estudiantes en el plantel situado enfrente del Estadio Azteca, por la señora Reyna Buendía (tostadas de tinga y arroz poblano), entre muchos más.

Después de escuchar los acordes jazzísticos de la Big Band Injuve, formada por jóvenes músicos, el senador Martí Batres Guadarrama, fundador de los comedores sociales en 2009, fue recibido por la doctora Almudena Ocejo Rojo y por el aplauso casi interminable de los encargados de los comedores sociales.

En ese marco, Batres Guadarrama felicitó a la secretaria de Inclusión y Bienestar Social por coordinar la política social en el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum, al tiempo que resaltó que los comedores sociales son un ejemplo de construcción de comunidad, de lazos populares para el ejercicio efectivo del derecho a la alimentación.

Porque, advirtió Batres:

“No sólo se trata de ofrecer alimentos, sino de juntarnos con el prójimo, de sentarnos juntos, codo con codo, a la mesa. En 2009, para enfrentar la crisis que azotaba al país y a la ciudad, se establecieron los comedores para garantizar el derecho a la alimentación. Pero también para estrechar los lazos de fraternidad en cada colonia, pueblo y barrio de nuestra capital”.

“Asimismo, como consecuencia de la contribución de éstos al avance del derecho a la alimentación, en 2016 se aprobó la Ley de Comedores Sociales en la entonces Asamblea Legislativa”.

Un derecho que, desde antes de instaurarse como ley, los comedores sociales habían convertido en realidad, recordó el senador por la Ciudad de México, los cuales también existen, recalcó, porque hay un programa de austeridad que le aprieta el cinturón a los de arriba y reparte el gasto a los de abajo.

La política social, explicó Martí Batres, es el alma de la política pública. Porque sólo con una verdadera política social se puede dar paso a la política verdadera. Ésa que beneficia a todos, en especial a la población vulnerable.

A su vez, la etnóloga María del Consuelo Sánchez Rodríguez retomó la palabra para concluir que los comedores sociales son ejemplo magnífico del intercambio de saberes y de conocimientos gastronómicos orientados al fortalecimiento de nuestras comunidades y de los lazos de solidaridad.